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En busca de un nuevo lenguaje cinematográfico – Oculus Story Studio

Un lenguaje es una unión arbitraria entre significante y significado, que algo quiera decir algo. Y siempre ha estado en nuestra mano decidirlo.

El cine se articuló, poco a poco, a través de la medida de plano, la composición, el movimiento de cámara, el montaje, la luz y el sonido. La literatura con las palabras, los signos de puntuación, los párrafos y los capítulos. La danza con el cuerpo. La música con la intensidad, el color y la velocidad del sonido. Todos ellos se disfrutan –sensorialmente- en un espacio determinado. Ocurren siempre en el mismo lugar. Es decir, el observador no influye en cómo transcurre la experiencia artística –no, al menos, en un sentido literal-. Quizá, aunque no del todo, el único que podría considerarse fuera de esto es la literatura.

Demos un paso adelante. Imaginemos un medio en el que el espacio de la obra artística no está limitado de ninguna manera. Se dibuja completamente alrededor del observador en sus 360 grados. Éste está dentro de aquél. ¿Cómo articular un lenguaje total? Y si, además, dicho lenguaje ha de basarse en la imagen y el sonido, ¿cómo explotar las infinitas elecciones que el observador puede realizar durante el transcurso de la obra? Oculus Story Studio está trabajando desde el pasado mes de enero con los mejores artistas 3D, story-tellers, desarrolladores tecnológicos… Todo esto para dar respuesta a todas estas preguntas; pretenden mutar el medio cinematográfico tradicional al VR; introducir al espectador dentro de las películas.

Pixelar de la realidad virtual

Para ello tienen que inventarse un nuevo lenguaje cinematográfico. Uno que se olvide de todo lo aprendido durante los últimos cien años, que se deje de montajes videocliperos, de grabar por grabar, de fuegos artificiales para levantar malas historias. Uno que lo único que tenga en cuenta sea el espectador. Se trata de que todo, absolutamente todas las piezas que compongan la obra artística estén, no al servicio, sino a la esclavitud del espectador. Uno que se desarrolle a pasos agigantados en cuerpo y alma a hacernos vivir momentos imposibles.

Oculus Story Studio tiene un largo camino por delante. Lo llaman el Pixar de la Realidad Virtual. Esperamos que encontréis pronto el nuevo lenguaje cinematográfico.

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